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  NOSOTROS

Disciplinados en la verdad y en la lealtad irreductible a nuestros principios, señalaremos con determinación todo lo que destruya o altere la esencia de nuestra clara doctrina. No bastardearemos, medrosos, nuestra limpia doctrina con sucios y mezquinos deseos egoístas.

 

"El egoísmo es una desviación de la recta moral".

NT, es la energía juvenil, la honradez, la valentía, el renovado espíritu de sacrificio, por eso toca a rebato llamando a todas las almas nobles que sientan en su interior el fuego del servicio. A todos aquellos que, por ser personas de verdad, les quema en las entrañas la mezquindad de la cómoda y chabacana vida cotidiana.

 

"Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad".

NT, es conciencia y acción, por eso se llama movimiento. No podemos llamar a nuestras filas a nuevos camaradas, cuando nos hemos olvidado de vivir cotidianamente, con determinación manifiesta, aquellos principios que deben inspirar nuestros actos en todos los momentos de nuestra existencia.

 

"Nuestra naturaleza está en la acción, la indolencia presagia muerte".

 

Por eso, porque desgraciadamente hoy los valores que conforman el espíritu y la doctrina de la Hispanidad, más que vivencia y valentía sacrificada, son concupiscencia de medro y engaño, se atreven los Nuevos Tercios a surgir, se atreve a ser.

¡Si se debe, me atrevo!

Todas las obras y las doctrinas humanas se fortalecen con el sacrificio, y degeneran con la opulencia, por eso señalamos a nuestro estilo como de espíritu de sacrificio permanente.

 

"Al hombre se le mide por su voluntad".

 

NT, es esperanza, compromiso y optimismo; vemos el futuro con claro optimismo porque confiamos en nuestro esfuerzo y en nuestros ideales, que nos hacen vivir y transmitir la alegría de servir, que es la única forma de ser realmente.

Sabemos que el abuso, el atropello del débil por el fuerte, se produce en ese culpable vacío de sanción social, porque todos nos escondemos en nuestro propio miedo, en nuestra comodidad, en nuestro egoísmo, y pedimos que las víctimas sufran en silencio para que no perturben nuestra paz, para que no nos recuerden nuestra cobardía. Por eso, NT propone la acción decidida y valiente contra las injusticias, contra el egoísmo, la vanidad y la envidia, y propone el espíritu de sacrificio y el altruismo.

"Pueblo idiota y cobarde, seguridad del tirano".

En NT afirmamos nuestro compromiso con los más necesitados. Esta solidaridad exige la búsqueda de mecanismos que les permitan salir de su postración y una integración social digna y definitiva en una sociedad que es de todos.

"Donde no hay caridad no puede haber justicia".

Debemos revitalizar, dar una fuerza nueva, al sentido del deber, frente al hipertrófico sentido del derecho de esta sociedad enteca e indolente que nos ha tocado vivir, pero con la que no podemos estar conformes. Por eso en NT basamos nuestra actuación en la valentía personal y la fortaleza del sentido del deber. 

No queremos principios viejos, acartonados en los libros, ni manipulados por los aprovechados; queremos principios vivos, asumidos, con espíritu juvenil, que hagan vibrar los corazones en la empresa común de renovar la sociedad, en nuestra empresa de servicio a la verdad y a la justicia, y fecundar la sociedad con ellos.

"Sólo palabras limpias, sólo verdades recias".

La convicción en la doctrina común, el compromiso de lucha y sacrificio, el sentido de servicio y la solidaridad en la empresa, son virtudes que deben poseer los miembros de nuestro movimiento.

"Huyendo crece el temor y peleando al osadía".

Creemos en la dignidad substancial del ser humano, para la que exigimos el más riguroso respeto, por eso no creemos en la libertad individual empleada en la destrucción de aquellos valores morales que confieren a los hombres su verdadera dimensión.

No creemos en la lucha de clases, que divide y enfrenta a los hombres, sino en la unión de todos para mejorar la sociedad, la educación, la producción y el reparto equitativo. Y esta lucha de clases, desaparecerá cuando sustituyamos el egoísmo por el fraternal interés entre todos los hombres, que haga del aparato productivo un justo sistema orgánico. Debemos, por tanto, subordinar la economía a la moral. Por ello entendemos la economía como un medio para cubrir  las necesidades humanas, no como un medio de explotación de unos hombres por otros.

Toda regla moral debe estar sometida a una doctrina superior y trascendente; por eso, es imprescindible sujetar nuestro comportamiento, leyes y reglamentos, a nuestra tradición ética y trascendente por excelencia, la Religión Católica.  

"Haz lo que debes y venga lo que venga".

Entendemos al hombre como una unidad de cuerpo y alma, y por ello portador de valores universales, eternos e intangibles, y que por sus acciones tiene la capacidad de salvarse o condenarse, de entregarse al bien o al mal de forma voluntaria. Por tanto, debemos atender a todas las necesidades humanas, y facilitar el acceso a su formación integral: física, intelectual, moral, espiritual y religiosa.

Todo interés personal debe estar sometido al bien común. El egoísmo es una de las grandes desviaciones del recto comportamiento, <<el servicio es la virtud aristocrática por excelencia>>.

 

Ideario

I. Nuevos Tercios es un movimiento para el estudio, defensa, engrandecimiento, fortalecimiento y difusión de la cultura y espíritu de la Hispanidad, responsabilidad de todos los hombres de bien que         comparten esta herencia común.

"El porvenir de los pueblos depende de su fidelidad a su pasado".

II. Nuestra doctrina está inspirada y sigue la de la Doctrina Social Católica, pues, sin ofensa de las demás, es la única de nuestra tradición, y timbre de gloria de nuestro movimiento.

"Ante Dios nunca serás héroe".

III.  El respeto a la dignidad humana es pilar de nuestra doctrina, al reconocer al hombre como portador de valores eternos.

IV. Articulamos, por tanto, nuestra acción comprometida hacia el bien común.

V.  El fundamento del bien común es el respeto al derecho a la vida, al honor, a la propiedad privada y al trabajo.

VI.      Defendemos la vida desde su concepción hasta su muerte natural.

VII. Entendemos a la familia como institución natural fundamento de la sociedad.

VIII.  La vida solamente tiene sentido entregada al servicio de una doctrina trascendente, es decir, como una cruzada por los ideales de NT.

IX.  La orientación natural de la participación de la persona en la vida social, es a través de la familia, el municipio y el sindicato.

X.  El trabajo es, además de un derecho, una obligación del individuo en su aportación al bien común.

XI.  Mantendremos una disciplina rigurosa en la defensa de los valores de NT, doblegando todo interés personal a este empeño común.

XII.  Buscaremos, como concepto ineludible de la doctrina de NT, la justicia social.

XIII. Viviremos en NT una hermandad de servicio y jerarquía.

 

 

¡Vale quien sirve!